La Comisión Europea presentó hoy un Plan integral destinado a recuperar a Europa de la actual crisis económica. El Plan se basa en dos elementos principales que se refuerzan mutuamente. En primer lugar, medidas a corto plazo para impulsar la demanda, salvar empleo y ayudar a restaurar la confianza. En segundo lugar, una inversión inteligente que se traduzca en mayor crecimiento y una prosperidad sostenible a largo plazo.
El Plan establece un estímulo fiscal oportuno, específico y temporal por un total aproximado de 200 000 millones de euros, lo que equivale al 1,5 % del PIB de la UE, con cargo tanto a los presupuestos nacionales (alrededor de 170 000 millones, equivalentes al 1,2 % del PIB) como a los de la UE y el Banco Europeo de Inversiones (alrededor de 30 000 millones; 0,3 % del PIB). Cada Estado miembro deberá adoptar medidas adecuadas para sus propios ciudadanos y que beneficien al resto de Europa. El Plan reforzará y acelerará reformas ya en curso en el marco de la Estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo e incluye numerosas medidas a nivel nacional y de la UE para ayudar a las familias y a la industria y para concentrar el apoyo en quienes más lo necesiten.
El Plan define pasos concretos para promover el espíritu empresarial, la investigación y la innovación, incluso en los sectores del automóvil y la construcción, e impulsará los esfuerzos para abordar el cambio climático creando al mismo tiempo unos muy necesarios puestos de trabajo a través, por ejemplo, de inversión estratégica en edificios y tecnologías energéticamente eficaces.
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